¿Qué tipo de pozos hay?

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¿Qué tipo de pozos hay?

A modo general quizás mucha gente no es conocedora de los diferentes tipos de pozos que existen, sus diferencias y sus aplicaciones. Normalmente la clasificación más común que se suele hacer es la de diferenciar: sondeos y pozos abiertos, pero no es tan simple como eso, sino que hay más modalidades.

Hoy vamos a ampliar toda esta información para que los interesados, sobre todo a nivel particular sepan qué tipos de pozos hay en el caso que necesite que se le construya uno y poder saber cuál es el que más se adecua a sus necesidades, a su bolsillo y en función de cualquier otra variable.

En primer lugar, debemos ponernos en contexto y responder a las preguntas más importantes de este post:

¿Qué es un pozo de agua? ¿En qué consiste?

Hablando técnicamente, un pozo de agua se trata de una perforación de captación vertical con la finalidad de explotar el agua freática que contiene una roca del subsuelo en sus intersticios o fisuras, en lo que se denomina acuífero. Para trasladar el agua hasta el nivel del suelo se hace mediante un cubo o cualquier otro recipiente, hablando de la manera manual, y sino a través de una bomba, que puede ser motorizada o también actuar manualmente.

Cuando se realiza un pozo, se puede encontrar agua que necesite o no ser tratada antes de consumir, y que hay que controlar su calidad muy a menudo desde que se realiza la obra y durante toda la vida útil del pozo.

¿Por qué se construyen pozos?

Todos sabemos que el agua constituye gran parte del planeta Tierra, pero casi el 97% de esta agua es salada y solamente un 3,4% es dulce. Así que construyendo pozos encontramos un método efectivo para la obtención de agua dulce y además de buena calidad, ya que no ha sido expuesta a contaminación.

El primer paso antes de elegir qué pozo se va a realizar, es vital saber la profundidad en la que se encuentra la capa acuífera, del estado y la composición del terreno en el que vamos a actuar, de la rapidez en la que se tenga que construir y del presupuesto que haya para la obra.

3 tipos de pozos de agua:

Pozos hincados:

También llamados pozos con perforación de drenaje. Los pozos hincados se construyen mediante la deformación. A través de un movimiento vertical de un tubo perforado y de diámetro pequeño y con un extremo puntiagudo. Se lleva a cabo en terrenos como la arena o la grava. Esta técnica permite la extracción de agua que se encuentre entre los 15 y 100m como máximo de profundidad. El agua en este tipo de pozos estará expuesta a posibles contaminaciones e incluso a la desecación, aunque no en gran medida.

La perforación de este tipo de pozos se puede hacer de 3 formas diferentes:

  • Perforación por batido: se clava un tubo que deja caer uno de sus extremos regularmente con un elemento pesado.
  • Perforación por inyección de agua: se inyecta agua a presión en el interior de un tubo. Esta técnica beneficia mucho la facilidad de la excavación y también la posterior evacuación de los escombros.
  • Perforación por rozado: utilizando el propio entubado como base, se excava el suelo en posición vertical.

Pozos excavados:

Se trata de la técnica más sencilla y convencional, y a la vez la menos costosa. Para llevar a cabo esta técnica el suelo en el que se realice la perforación tiene que ser bastante blando y que la capa freática no esté a demasiada profundidad. Para la construcción de estos pozos se aconseja encubarlos, es decir, mantenerlos en modo vertical con anillas de hormigón, pero en otros muchos casos se refuerza mediante piedras. En ambos casos, el objetivo es reforzar el pozo y evitar posibles derrumbamientos.

En la mayoría de sus casos se hace manualmente (pico y pala), exceptuando algunos mecanismos para reducir esfuerzos físicos como, por ejemplo: utilizando una excavadora o utilizando una barrena.

En relación a este hecho el resultado son pozos no muy profundos, entre 10,20 o 30m como máximo, según la técnica utilizada. En base a esto el agua de dichos pozos estará muy expuesta a la contaminación y a la desecación.

Pozos aforados o perforaciones:

La gran mayoría de la construcción de pozos modernos ha sido mediante esta técnica, ya que permite realizar pozos de hasta 300m de profundidad.

Los pozos aforados pueden construirse a través de 3 técnicas diferentes:

  • Motorizaciones ligeras: utilizando bombas o compresores se excava el terreno por martilleo en el fondo del agujero o haciendo perforación rotativa.
  • Medios manuales: suponen costes bajos. Perforación con ahoyadora, perforación por percusión, perforación por inyección o lanzamiento de agua y perforación mediante eliminación de lodos.
  • Mecanismos pesados: esta técnica permite obtener pozos con grandes profundidades. Estos mecanismos realizan perforaciones rotatorias que rompen las rocas. Estas perforaciones pueden alcanzar cientos de metros de profundidad. En la mayoría de los casos se coloca una bomba en la parte inferior para bombear el agua hasta la superficie.